lunes, 4 de abril de 2011

A ti, dulce luz de luna


A ti, dulce luz de luna…
Una enorme nostalgia, un vacío, desapego, estoy seguro que es donde puedo huir. Nada puede tocarme, ni siquiera el sonido que rebota en los muros, otras veces me he encontrado ahí. Me pregunto qué sucede, ¿me limitaré a encerrarme en este sentimiento?
A través de los árboles mi corazón está llorando lágrimas heladas, y me maravillo ante una inmensa paz alrededor de mí. ¿Cómo te perdí?
Los rayos del sol escurren entre las plumas de mi coraza impenetrable. ¿Deseas volver conmigo o han cambiado las reglas?
Me espera una eternidad sin ti, en esas noches ante el inevitable silencio en el claro de luna, dónde se intensifica el eco de tus pasos.
Tu recuerdo pasa de largo y me pregunto ¿dónde está tu voz? Sigo besando cada una de tus huellas mientras a tu nombre le hago el amor de manera intensa.
¿Por qué no me hablas, si sólo estoy amándote, si no he hecho más que adorarte?
No lo creo, te conozco a fondo y puedo jurar que al igual que yo estás muriendo.
¿Qué te impide acercarte? Toma mi mano y huyamos de este mundo asesino, subamos juntos en esa escalera al cielo, y siguiendo tu sonrisa encontraré mi camino. Dime que estás ansiosa, que deseas besarme de nuevo, porque sin ti, en un abismo me pierdo.